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Mi opinión acerca del mierdi-cine de superhéroes


Un día de casualidad me encontré con las declaraciones de Alan Moore, artífice de la obra maestra Watchmen (la cual amo con toda mi alma) y de otros grandes títulos del cómic, en las que llamaba "gilipollas" a todos aquellos que se sentaban a ver y a criticar como eruditos del séptimo arte las películas de superhéroes.

En su momento, yo me lo había pasado bien viendo Los Vengadores y pensé "este hombre exagera". Pero no, no exagera, pues se puso en evidencia cada vez más la tendencia a ensalzar en demasía películas de acción palomiteras.

Personas que, al no haber visto una película de buen cine en su vida, se les alteran las hormonas al ver el superhéroe de turno saltando por los edificios o soltando paridas insulsas. Personas que divagan y discuten sobre el transfondo de la heroína latificada y el sanguinario y perturbado villano. Personas que sólo ven películas de superhéroes, alguna de fantasía épica (Tolkien, cuánto daño has hecho sin quererlo) y la hexología de Star Wars. Y para de contar, que como vean alguna otra cinta de género ajeno a éstos, les puede dar un derrame cerebral por el sobreesfuerzo.

Pero eh, hemos de distinguir entre tres tipos de cine comiquero:

- Películas basadas en sagas cortas: Como la mencionada Watchmen, HellBoy, 300, Kick-Ass... Con mayor o menor acierto en la adaptación.

- Películas de superhéroes palomiteras: Te las venden como tal y no engañan, eso mismo es lo que dan. Muy pocas se salvan, la mayoría son un insulto a la inteligencia de los espectadores.

- Películas "paja mental" de Nolan: Intentando hacer thrillers psicológicos con un transfondo de crítica y la vírgen, a través de personajes que dan puta pena pero que captan el morbo de los espectadores porque el actor murió meses antes de estrenarse la cinta. También triunfan porque enredan las simples mentes de quiénes las ven, anonadándolos con un guión lleno de fallos argumentales pero que, al verse comprometidos socialmente como frikis listos que se suponen, la calificarán de obra maestra.

Desde sentirme insultada con Amazing Spiderman y ver cómo destrozan los personajes de Stan Lee en Iron Man III, mi señor novio y yo hemos decidido no volver a ver en el cine ninguna película de superhéroes, especialmente hechas para niños gamers que sólo saben leer globos de diálogos y niñas pseudo nerds que se sacan fotos en porricas con el casco de stormtrooper. Por eso, ayer fuimos a ver Hotel Budapest y no nos arrepentimos, hemos invertido el dinero de la entrada en una cinta impecable.

Que se hagan películas mierder para niñatos sin personalidad ni cultura, no me parece mal, Pero por favor, no alimentéis a los monstruos. Que esas aberraciones audiovisuales sean consideradas como cine, invita a diversos gilipollas a cagar por la boca diciendo cosas como que Los Vengadores es comparable a Ciudadano Kane en la historia del cine. Poned un freno a este tipo de blasfemias antes de que sea demasiado tarde.

The Wild Bunch (Grupo Salvaje)



De la WikipediaThe Wild Bunch es una película estadounidense de 1969, del género western, dirigida por Sam Peckinpah. Protagonizada por William Holden, Ernest Borgnine, Robert Ryan, Edmond O'Brien, Warren Oates, Ben Johnson, Bo Hopkins, Alfonso Aráu, Emilio Fernández en los papeles principales.

  Nueve soldados se acercan cabalgando a una ciudad. Pasan delante de unos niños que torturan a un escorpión dándoselo de comer a las hormigas. Un predicador amenaza con el infierno a los borrachos y feligreses, el cual pronto sus fieles inician un desfile cantando por las calles. Los soldados desmontan y entran en el banco de la ciudad. Son en realidad atracadores, y el gran golpe que esperaban dar se convierte en una trampa, ya que un grupo de cazarrecompensas apostados en las azoteas de los edificios los está esperando para acabar con ellos. Así comienza la encarnizada huida de esta banda, que les llevará hasta México en guerra entre el ejército federal y los hombres de Pancho Villa, nuevamente de vuelta a los Estados Unidos para robar un tren repleto de armas para el ejército que desea derrocar al líder revolucionario, y una vez más al sur, donde encontrarán un trágico y violento destino cuando, por una vez, el honor y la palabra dada valen más que el pillaje y la avaricia.